El compositor Marcos Galvañ se encuentra en Roma preparando el estreno de su ópera “Oh My Son” previsto para 2013.

El compositor Marcos Galvañ se encuentra en Roma preparando el estreno de su ópera “Oh My Son” previsto para 2013. Para ello, ha mantenido las primeras reuniones conla Embajada Españolaen el Vaticano.  Esta tarde tiene previsto presentar su obra al Consejo Pontificio Cultural dela Santa Sede.La producción de “Oh My Son” en Roma y Venecia supone para el joven músico crevillentino un coste de más de medio millón de dolares.

La ópera “Oh My Son” del compositor crevillentino Marcos Galvañ, se interpretará el próximo año en el Vaticano.  Así lo ha anunciado el propio Marcos Galvañ tras reunirse ayer conla Embajadorade España enla Santa SedeMaría Jesús Figa López-Palop a la que acompañaban miembros del área de cultura dela Embajada.

 

Durante la reunión, Marcos Galvañ presentó un amplio dossier de lo que supuso el diez de abril de 2010 el estreno de “Oh My Son” en el “Carnegie Hall de Nueva York.La Embajadorasegún Marcos Galvañ, “quedó gratamente sorprendida por la calidad de la ópera y el éxito que obtuvo su interpretación” . De hecho indicaba el compositor crevillentino,  “le ofreció la posibilidad de celebrar una recepción enla Embajadaantes del estreno en El Vaticano.

 

Esta tarde está previsto que Marcos Galvañ mantenga una reunión en El Vaticano con el Consejo Pontificio Cultural y el Concejo Pontificio parala Nueva Evangelización.Posteriormente, participará en una recepción privada que el Papa Benedicto XVI ofrecerá enla Sala Nervi.

 

Las reuniones de esta tarde según Marcos Galvañ “son protocolarias” porque el proyecto ya fue aprobado en su día porla Nunciaturade El Vaticano en Estados Unidos y por las propias autoridades dela Santa Sede.

 

Tras el estreno de “Oh My Son” en El Vaticano, Marcos Galvañ tiene previsto llevar su obra ala Plaza SanMarcos de Venecia. También está estudiando la posibilidad de traer el montaje a España.

 

Marcos Galvañ tiene previsto grabar un cd de “Oh My Son” para cubrir con el dinero que se recaude por su venta, parte del más de medio millón de dolares que supone su estreno en El Vaticano.